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GOBERNADOR DECIDIÓ NO PAGARLES 21 MIL MILLONES AL MAGISTERIO CALDENSE

Manizales, 7 de marzo de 2002.   Doctor NICOLAS RESTREPO ESCOBAR Director periódico La Patria Manizales     Señor director:   “Tras de ladrones, bufones” es el dicho que se emplea para calificar a quienes cometen un error y, en vez de corregirlo con prontitud y mansedumbre, se ponen valentones y se dedican a manipular […]

Hace 6 meses

Manizales, 7 de marzo de 2002.

 

Doctor

NICOLAS RESTREPO ESCOBAR

Director periódico La Patria

Manizales

 

 

Señor director:

 

“Tras de ladrones, bufones” es el dicho que se emplea para calificar a quienes cometen un error y, en vez de corregirlo con prontitud y mansedumbre, se ponen valentones y se dedican a manipular los hechos para echarles las culpas a otros. Eso es lo que ha ocurrido en el caso de la decisión del gobernador de Caldas de no pagarle al magisterio caldense los 21 mil millones de pesos que le adeuda por tiempo ya trabajado. Primero, echaron el cuento de que no pagaban por la “palabras disonantes” de un directivo de Educal. Luego, el senador Barco López exculpó a su pupilo y responsabilizó del no pago al ministro de Educación, su compañero en la aprobación de la Ley 715 y en la represión al magisterio. Y, ahora, Raúl Toro, rector del Instituto Universitario y conocido aspirante del barquismo a la Secretaría de Educación del departamento, sale en La Patria a rasgarse las vestiduras porque les pagaron lo adeudado a los directivos del sindicato de educadores, escandola que tiene un silencio que lo condena: no les exige a sus jefes que les paguen lo que les deben a los maestros.

 

Es fácil entender que la decisión de pagarles a los directivos de Educal, y poco antes de las elecciones del 10 de marzo, se explica por dos razones. Primero, porque si es un abuso no haberles pagado a todos los docentes, lo es todavía más no haberlo hecho a los dirigentes sindicales, pues en este caso ni siquiera se puede alegar –así sea con mentiras, como se hace con los restantes– que “no trabajaron”, dado que su labor es dirigir los reclamos de sus agremiados, incluidos los paros. Y segundo, porque así se busca dividir a los maestros en su lucha por los sueldos que les adeudan y que dejen de responsabilizar del no pago al gobernador y a su secretario de Educación, lo únicos responsables legales del atropello, todo con el propósito inmediato de seguirles arriando electores a sus jefes políticos.

 

Hay que ser un maniobrero de muy corto vuelo para atreverse a decir que el problema de la deuda al magisterio de Caldas es que les pagaron a los educadores que son directivos sindicales, y no que no les han pagado a los miles de restantes educadores. Que así como los gobernadores de 27 departamentos ya pagaron, que aquí también paguen lo que deben, y que lo hagan sin más dilaciones ni más maniobras electoreras.

 

Jorge Enrique Robledo Castillo