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EL POLO EN LA CÁMARA Y EL SENADO

Jorge Enrique Robledo Vocero del PDA en el Senado Bogotá, 3 de febrero de 2006. Además de los enormes éxitos de 2006, otro triunfo del Polo Democrático Alternativo (PDA) fue la realización de la Asamblea Nacional en la que se eligió su Comité Ejecutivo y se convocó a la unidad y movilización de los colombianos […]

Hace 1 mes

Jorge Enrique Robledo

Vocero del PDA en el Senado

Bogotá, 3 de febrero de 2006.

Además de los enormes éxitos de 2006, otro triunfo del Polo Democrático Alternativo (PDA) fue la realización de la Asamblea Nacional en la que se eligió su Comité Ejecutivo y se convocó a la unidad y movilización de los colombianos en contra del gobierno que preside Álvaro Uribe Vélez, a favor de que los colombianos conozcan la verdad de las escandalosas relaciones entre tantos jefes uribistas y el paramilitarismo, por derrotar el TLC, contra el recorte de las transferencias y por la no privatización del Seguro Social.

 

Entonces, la labor primordial de la bancada del Polo deberá ser la de contribuir con el éxito de las movilizaciones, porque de su amplitud y concurrencia dependerá el logro de sus fines. Y porque si algo debemos comprender los polistas es que nuestro éxito tiene como condición que el pueblo se movilice en pos de sus intereses y derechos, pues esa determinación lo libera de las mil y una formas de alienación a las que ha sido sometido y que son las que lo llevan a respaldar o alcahuetear a sus verdugos. Aquí no caben ilusiones: ningún pueblo en actitud de sumisión es capaz de poner en la dirección del Estado a sus legítimos representantes.

 

Sobre el balance del Polo en el Parlamento, digamos que hemos hecho más, mucho más, que lo que han informado los grandes medios de comunicación, monopolios que, en su oficio de manipular la realidad, ocultan y demeritan nuestras gestiones y embellecen las del uribismo. Que cada colombiano se pregunte: si no tuviéramos la posibilidad que nos brinda la televisión institucional, donde aparecemos porque las normas los obligan, ¿cuántos colombianos sabrían de nuestro trabajo? En este aspecto también organizar y movilizar es primordial, porque romper el cerco informativo retardatario tiene que ver con desarrollar nuestras propias fuerzas.

 

De otra parte, un correcto análisis de nuestro trabajo exige entender que si el Congreso de Colombia legisla contra el interés nacional no es porque sus mayorías no entiendan o ignoren las consecuencias de sus decisiones, sino porque deciden así para beneficiar al puñado de magnates nacionales y extranjeros para los que trabajan. ¿O será que el senador Álvaro Uribe Vélez no sabía quiénes ganaban y quiénes perdían con su trámite de la Ley 100 de salud y pensiones?

 

Entonces, con franqueza digamos que mientras en el Congreso tengan las mayorías las fuerzas reaccionarias, pues las leyes seguirán siendo regresivas y la labor de los congresistas del Polo se reducirá a dos objetivos de gran importancia, porque apuntan a educar a los colombianos y a ganar la fuerza que nos lleve a convertirnos en mayoría: hacer debates de control político sobre las muchas felonías del régimen y convertir cada trámite de cada ley, sea propuesta por nosotros o por la derecha, en una discusión que enseñe cómo es que funciona Colombia y cómo es que queremos que sea.