El presidente de Colombia no debe ser norteamericano

Jul 3, 2026

Jorge Enrique Robledo 

En días pasados, más de veinte exmagistrados de las altas cortes y experimentados abogados, en detallada declaración (https://bit.ly/43Zk3Fc), rechazaron que Abelardo de la Espriella fuera candidato a la presidencia de Colombia, por haber jurado ser ciudadano norteamericano. 

Porque dicho juramento obliga a De la Espriella, bajo pena de castigos legales en Estados Unidos por violarlo, a que, como presidente de Colombia, defienda, primero que todo, no los intereses colombianos sino los norteamericanos.

Este fue el texto que De la Espriella juró cumplir en EEUU: 

“Por la presente declaro, bajo juramento, que renuncio absoluta y enteramente y abjuro de toda lealtad y fidelidad a cualquier príncipe, potentado, estado o soberanía extranjera, de quien o de los que hasta ahora he sido súbdito o ciudadano; que apoyaré y defenderé la Constitución y las leyes de los Estados Unidos de América contra todos los enemigos, extranjeros y nacionales; que tendré verdadera fe y lealtad a la misma; que llevaré las armas en nombre de los Estados Unidos cuando lo exija la ley; que realizaré servicio no combatiente en las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos cuando lo exija la ley; que realizaré trabajos de importancia nacional bajo dirección civil cuando así lo exija la ley; y que asumo esta obligación libremente, sin ninguna reserva mental ni propósito de evasión; así que ayúdame Dios” (https://bit.ly/4urgjad). 

Y que pueden darse contradicciones antagónicas entre los intereses de Colombia y los de Estados Unidos es fácil de demostrar. Por ejemplo, basta recordar que, violando el TLC firmado con Colombia, el presidente Donald Trump aumentó los aranceles de las exportaciones colombianas a EE.UU.

Es tan inadmisible que el presidente de Colombia pueda ser estadounidense, que lo cuestiona hasta el senador norteamericano Bernie Moreno (https://bit.ly/4f5HVxd). Porque el presidente De la Espriella queda obligado a respaldarle a EE.UU. hasta sus políticas más agresivas contra Colombia, como la de Donald Trump que consagra, en “el corolario Trump a la Doctrina Monroe”, América para los norteamericanos (https://short.do/5Mp9qy). 

Ante estas realidades, los colombianos debemos exigirle a Abelardo de la Espriella que renuncie a la ciudadanía de EEUU, como tuvo que hacerlo Luis Gilberto Murillo con la suya para poder posesionarse como embajador de Colombia en Washington. Porque así se lo exigió el gobierno norteamericano, que no le permitió ser, al mismo tiempo, ciudadano estadounidense y representante de los intereses colombianos. 

Si Abelardo de la Espriella se empecina en ser, al mismo tiempo, presidente de Colombia y ciudadano norteamericano, corre el riesgo de que esa decisión lo obligue a atender acusaciones por traición a la patria, tipificadas en la Ley 599 de 2000. 

Bogotá, 4 de julio de 2026

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