Carta abierta a la juventud colombiana

Mar 6, 2026

De Jorge Enrique Robledo, candidato al Senado

Empiezo por decirles que yo también tuve quince años, y que disfruté mi juventud.

Y que, en 1971, antes de graduarme arquitecto, le cambié el rumbo a mi vida y decidí centrarla en la lucha política, pero no por negocio sino como servidor público. En pos de construir un país de verdad mejor que el que teníamos y el que todavía padecemos, no por culpa de los colombianos sino por los malos gobiernos que hemos sufrido y sufrimos.

Al Senado llegué por los muchos años en los que fui uno de los dirigentes de grandes luchas de cafeteros y arroceros, en las que alcanzamos notables victorias para campesinos, indígenas y empresarios. Luchas en las que jamás se recurrió a la violencia.

Por esos grandes triunfos, en 2002 fui elegido Senador de Colombia, triunfo sobre el que mis malquerientes dijeron: “Robledo ya coronó, traicionará a sus seguidores”.

Afirmación que también refutaron mis últimos 24 años de vida política. Porque sigo defendiendo las mismas convicciones y porque nunca le vendí el alma al diablo, corrupción que es común entre los dirigentes políticos colombianos.

Vuelvo al Senado porque allí hacen falta opiniones como la mía: capaces de votar las leyes sí o no, pero sin cobrarlas en prebendas, capaces de desenmascarar a los corruptos y capaces de apoyar los justos reclamos ciudadanos, como hice en mis veinte años como senador y he seguido haciendo.

Y cuenten con que, estimados jóvenes, como lo he hecho, en el Senado seguiré defendiendo cada interés y cada derecho de la juventud colombiana.

Para votar por Robledo, en el tarjetón del Senado marque la casilla de la Coalición MIRA, Nuevo Liberalismo y Dignidad y Compromiso y, además, marque el #10.

Publicaciones Relacionadas

Causas y efectos del enorme déficit fiscal

Causas y efectos del enorme déficit fiscal

Los colombianos con mejor potencial para crear riqueza por su mayor nivel educativo y su juventud, ante la falta de oportunidades aquí, se siguen yendo por millones a vivir, crear riqueza y consumirla en otros países.