Bastante mal le fue a Colombia con sus problemas en el gobierno de Gustavo Petro, dificultades que vienen de atrás y les dan base a las demás: muy escasa creación de riqueza y alto desempleo, que ocultan con informales. Pero entre desempleados e informales está el 63% de la población, con tasas de pobreza y miseria muy altas.
En 2023, 24 y 25, el crecimiento promedio de Colombia fue de solo 1,7%. Así, pasarán cien años para aumentar el PIB de 8 mil a 30 mil dólares por habitante, mientras que varios países producen muchos más.
En el colmo de la irresponsabilidad, el gobierno de Petro gastó en exceso, generando un déficit fiscal enorme, del 6,8% del PIB. Y aumentó la deuda pública externa de 104 mil a 150 mil millones de dólares.
Petro, sumiso ante el FMI, no respaldó en serio la industria, el agro y la ciencia y la tecnología de Colombia, insustituibles para el progreso nacional. Y como candidato prometió renegociar los muy dañinos TLC, pero apenas se posesionó mandó a decir que “ya no”.
Su gobierno compite por ser el más corrupto de la historia nacional. Con razón, Gustavo Bolívar dijo que Petro ganó la presidencia porque le vendió el alma al diablo, con lo que atrajo a no pocos de los peores políticos tradicionales y de su sector político.
Hábil en frases atractivas, Petro prometió una “paz total” que fracasó desde el principio, en medio de una mayor violencia. Y con ella hizo demagogia hasta el final de su mandato.
En su gobierno aumentaron los enfermos y los muertos por el mal sistema de salud, prometió siete grandes ferrocarriles nuevos y no promovió ni uno. Y malbarató $16 billones en aviones supersónicos de guerra que Colombia no necesita.
De los 122 proyectos de educación que prometió, 62 tienen avances nulos o inferiores al 10%. Con su reforma agraria, ofreció 3 millones de hectáreas y va el 12% y sin respaldos a la producción.
Petro abusó con 65 viajes al exterior, casi todos innecesarios, donde se gozó unos 256 días de turismo. E incumpliendo más promesas, entre 2023 y 2025, encareció la electricidad en 21%.
Con el pretexto del problema cierto del cambio climático, Petro mintió al decir que el consumo del petróleo y el gas pronto desaparecerían del mundo. Con su ambientalismo falaz y de mala fe, le provocó graves daños al país y a Ecopetrol, donde sostuvo a un presidente acusado de corrupción que ni debió nombrar. Y no derogó la idea de instalar una base militar estadounidense en el parque nacional Isla Gorgona.
Desde el inicio de su gobierno hasta el final, Petro justificó la violencia política que de joven y muy equivocado practicó, violencia que hizo muy mal al embellecerla como jefe de Estado.
Coletilla: la experiencia nos dio la razón a quienes preferimos votar en blanco a votar por Petro.
Bogotá, 7 de agosto de 2025.

