Una manguala politiquera y clientelista como la del 20 de julio en la plenaria del Senado no había ocurrido en Colombia. No porque no se hubieran dado otros repartos en contratos de gastos y burocracia. Sino por el acuerdo que hicieron Gustavo Petro y Álvaro Uribe para elegir de presidente de la corporación a Honorio Henríquez –del Centro Democrático– con el fin de derrotar al candidato de Abelardo de la Espriella, como sucedió en votación de 56 a 45.
¡¿Petristas y uribistas actuando en combo en el Senado?! ¡¿Contradictores y seguidores de De la Espriella en contubernio en el Senado?! Sí, y con mayúsculas.
Y hay que ver el video de la gran celebración que dentro del recinto armaron uribistas y petristas, que hasta ese día no podían ni verse.
Fue una componenda que Uribe y Petro no nos informaron con franqueza a los colombianos, sino que la ocultaron. Quien revise el X de Petro de esos días encontrará que ni la mencionó y tampoco se refirió a ella en su discurso de dos horas del 20 de julio en el Congreso. Porque el pecado es cobarde, aprendí de niño.
Agreguemos que De la Espriella también movió todo lo que pudo para poner de presidente del Senado a uno de su confianza.
¿Por qué tanto interés en la presidencia del Senado, que unió a los que se supone eran el agua y el aceite de la política nacional? Primero, porque las coincidencias en temas de fondo entre uribistas y petristas son mayores de lo que se cree, por ejemplo, en políticas neoliberales, como los TLC, impuestos regresivos y privatizaciones.
Y, principalmente, porque el presidente del Senado y su mesa directiva deciden gastos del orden de 300 mil millones de pesos al año –distintos a los pagos a los congresistas y a sus UTL–, y esa gran suma tienen el derecho a repartirla, en burocracia y otros gastos, favoreciendo a los 56 senadores que eligieron a Honorio Henríquez de presidente de la corporación.
Coletilla 1. Si De la Espriella impone posesionarse de Presidente en un cuartel de las fuerzas armadas en Popayán, les hace daño a las fuerzas armadas, al Congreso, a la democracia, a los caucanos y a Colombia.
Coletilla 2. Cómo suena de duro el silencio de Petro, Uribe y De la Espriella sobre la decisión de Donald Trump de castigar con más aranceles las exportaciones de Colombia a Estados Unidos, decisión que modifica, unilateralmente, el TLC entre los dos países.
Bogotá, 24 de junio de 2025.

