Entrevista | Jorge Robledo: ‘Gustavo Petro no gobierna pensando de verdad en el país, sino en sus intereses politiqueros’
El candidato al Senado habló con EL TIEMPO sobre su campaña e hizo un análisis de lo que ha sido el gobierno Petro.
SUBEDITOR DE POLÍTICA03.01.2026 22:00Actualizado: 03.01.2026 22:00
Jorge Robledo, una de las voces más respetadas de la izquierda, está otra vez en campaña. Después de estar cuatro años por fuera del Legislativo, busca regresar al Capitolio esta vez de la mano de Dignidad y Compromiso, el partido que fundó con Sergio Fajardo, quien además es su candidato presidencial.
En entrevista con EL TIEMPO, el candidato habla de su motivación para regresar al Congreso y hace un análisis de lo que ha sido el gobierno de Gustavo Petro, antiguo copartidario suyo en el Polo Democrático a quien no le da una buena calificación.
“No concibo una izquierda corrupta o que encubra corruptos. En mi libro planteo la pregunta: ¿y Petro sí es de izquierda? Yo lo cuestiono profundamente”, asegura el candidato, cuyo partido va en coalición con el Mira y el Nuevo Liberalismo.
Estos cuatro años que ha estado por fuera del Congreso, ¿cómo lo ha visto? ¿Qué análisis hace estando desde el otro lado de la barrera?
Se ha incrementado la mediocridad del Congreso. Uno de los errores gravísimos de Gustavo Petro es que ha sometido en proporciones muy grandes al Congreso y a los congresistas. No en todos los casos, porque hay gente que actúa de manera correcta, pero el Congreso se ha llenado de más clientelismo, más politiquería y más corrupción. Ahí están los escándalos enormes de los últimos años. Por este lado, Petro le ha hecho un daño grande a Colombia, haciendo exactamente lo contrario de lo que sugirió que iba a hacer. Si en algo ha engañado Petro a los colombianos es en su relación con el Congreso. Necesitamos que el Congreso funcione como debe funcionar, y eso es con independencia del Poder Ejecutivo. Si no, no cumple su labor mínima.
A propósito del presidente Gustavo Petro, ya le quedan poco más de siete meses en la Casa de Nariño. ¿Cuál es el balance que usted hace de este gobierno de izquierda que prometía un cambio?
Con Sergio Fajardo preferimos votar en blanco en las elecciones pasadas antes que votar por Petro, porque estábamos convencidos de que lo iba a hacer supremamente mal, pero superó todos mis cálculos. La capacidad de Petro para equivocarse es casi infinita. No solo la vida nos dio la razón, sino que superó nuestras mayores preocupaciones. Petro no gobierna pensando de verdad en el país, sino en sus intereses politiqueros y en los que lo rodean. Así no se puede acertar. Además, nunca se ha preocupado por desarrollar la economía de mercado en Colombia. En eso se parece mucho a los gobiernos anteriores. Nos mantiene en este capitalismo de menos de 7.000 dólares de producto por habitante, presos del subdesarrollo. En eso es prácticamente idéntico a los gobiernos anteriores.
¿Usted cree que Petro está copiando modelos del chavismo, un modelo que ya sabemos que es fracasado?
Yo no lo plantearía como que necesariamente sea lo mismo de Venezuela, pero en todo caso es tremendamente equivocado. Petro no ha promovido de verdad la creación de más riqueza, producción y empleo. Las cifras son elocuentes. Se mantiene preso del modelo neoliberal. Intenta presentarse como diferente y no lo es. Es un continuismo de la política económica y social de los gobiernos anteriores, sumado a una labia populista. Petro no necesita copiar a otros: su capacidad para equivocarse es tan alta que se basta solo.
¿Por qué cree que no se logró ese cambio? ¿Por qué no sabe trabajar en equipo o ejecutar?
Porque Petro nunca ha estado de verdad por cambiar a Colombia. Yo le he seguido la pista muy de cerca. Petro es estructuralmente neoliberal, partidario del libre comercio, sometido a los poderes globales y a los organismos internacionales. En eso hereda lo de los gobiernos anteriores. Yo incluso me pregunto: ¿Petro sí es de izquierda? Si la izquierda es el pensamiento en el que yo estoy, no nos parecemos en nada. Si una persona no respalda la producción nacional, el empleo real, y no se enfrenta a la corrupción, yo no puedo sentir que sea de izquierda.
Hablando de elecciones, usted viene en ese matrimonio con Sergio Fajardo. ¿Cómo sienten este tercer intento del exalcalde y exgobernador de buscar la Casa de Nariño?
Se siente diferente. Sergio Fajardo ha ganado un terreno muy grande en la forma de hacer las cosas. La gente lo ha conocido mejor por la actitud con la que hace campaña. Crece el número de colombianos que entienden que el cambio que necesita Colombia no lo van a hacer el petrismo ni las fuerzas derrotadas en 2022. Fajardo representa una tercera posibilidad, otra manera de hacer política en Colombia.
A Fajardo le han cobrado mucho el voto en blanco de 2018, cuando Iván Duque venció a Petro, e incluso en 2022, cuando Petro venció a Rodolfo Hernández. Pero hoy, viendo la coherencia que ha mantenido, ¿cree que ese voto en blanco hoy lo puede favorecer de cara a las elecciones?
Yo creo que sí. En las elecciones pasadas fue un gran acierto no haber votado por Petro. ¿Cuántos votaron por Petro y hoy se arrepienten? Ese voto en blanco fue un acierto ciudadano. Lo que pasa es que las bodegas petristas actuaron de manera tramposa y con dolo. Votar en blanco es muy difícil, porque uno enfrenta al 90 por ciento o más de la población. Mintieron y calumniaron, pero, como siempre, se terminó demostrando que estaban equivocados.
Siendo usted un hombre con una gran trayectoria de izquierda, ¿cree que los resultados adversos del gobierno de Petro de los que usted habla pueden significar un castigo para la izquierda en futuras elecciones?
Sin duda puede perjudicar la sigla “izquierda”. Pero hay que aclarar qué significa eso. Yo llevo 55 años oponiéndome a la lucha armada en Colombia. Petro estuvo en eso y le sigue coqueteando. Eso le ha hecho un daño inmenso al país. Petro no defiende la producción ni la generación de riqueza y empleo. En Colombia, eso es una posición de la derecha, y con esa derecha Petro coincide, por ejemplo, en los tratados de libre comercio. Y sobre la corrupción, yo no concibo una izquierda corrupta o que encubra corruptos. En mi libro Sin pelos en la lengua planteo la pregunta: ¿y Petro sí es de izquierda? Yo lo cuestiono profundamente.
¿Cómo ve usted a Iván Cepeda, el candidato del Pacto Histórico?
Habrá que ganarle con la candidatura de Sergio Fajardo. Aquí el problema no es de nombres, sino de proyectos políticos. Ese proyecto ya llegó al poder y lo hizo supremamente mal. No resiste análisis. Aprovecho para invitar al presidente Petro a que escoja a uno de sus jefes políticos, el que quiera, y hagamos un debate público con transmisión por redes. Yo demostraré los inmensos errores de este gobierno y cómo el crecimiento económico ha sido muy mediocre. Con un crecimiento tan mediocre no saldremos del subdesarrollo. Ese es el principal problema de Colombia, y Petro no ha hecho ningún esfuerzo por cambiarlo.
¿Cómo ve usted esa unión del Pacto Histórico, con partidos como el Polo, al que usted perteneció, y también la UP, que era muy representativa? ¿Se entregaron a una élite de izquierda?
En esos sectores hay muchísimas equivocaciones, muchas. Basta con ver esas mayorías que a veces hacen dentro del Congreso, que las hacen con toda la derecha del país y con la corrupción. O sea, el señor Roa, presidente de Ecopetrol, es un ejemplo de qué tipo de punto de vista. Es más, si usted se fija, pareciera que Petro está muy centrado en crear como una especie de oligarquía, usemos esa palabra. Para simplificar, como una especie de oligarquía petrista. En eso Petro está haciendo demagogia. Mire nomás, por señalar alguna cosa, los grandes vínculos y los grandes negocios de Euclides Torres con el gobierno de Gustavo Petro, o los escándalos que están estallando en Ecopetrol. O sea, Petro está enriqueciendo petristas. Ahora, yo no me opongo a que la gente construya sus fortunas, esa no es la discusión. Pero cuando es por medio de la corrupción y la politiquería, por supuesto que yo rechazo ese tipo de conductas.
¿Cómo le ha ido en esta nueva campaña recorriendo las calles?
Muy bien. Realmente, es muy llamativo el tanto respeto y cariño que siento por donde voy. Inclusive gente que no va a votar por mí, pero que de todos modos ve con respeto lo que hice en el Senado y lo que puedo hacer después. Entonces, me ha ido muy bien. Tengo numerosas listas de Cámara asociadas, como he mencionado, a lo largo y ancho del país, o sea que estamos muy satisfechos. Bueno, y la candidatura de Sergio Fajardo, que va unida a este proyecto, también cae muy bien.
¿Cuáles son esas banderas con las que usted busca regresar al Congreso?
Pues, digamos que fundamentalmente yo sigo defendiendo las mismas. En principio, esta es una candidatura que todo el mundo sabe y este proyecto que tenemos montando es un proyecto contradictorio con el proyecto político de Gustavo Petro. Eso está perfectamente claro. Pero también es verdad que tenemos grandes diferencias con los que, como los llamaba Gaitán, han gobernado antes del 2022. Ese es un aspecto que hay que tener en cuenta. Ahora, ¿a qué voy principalmente al Senado? A lo mismo que hice en los 20 años anteriores: defender la producción y el trabajo nacional, defender el progreso del país, defender la democracia, y eso incluye oponerme a la corrupción y a la violencia. Esos son los criterios principales. El tema de la corrupción lo enfatizo bastante, porque creo que soy el congresista que más duro se ha enfrentado a la corrupción en la historia del país. Voy fundamentalmente a eso. Los colombianos me conocen en proporciones importantes, a seguir en las mismas luchas de toda la vida.
Y hacer control político, porque usted desde la oposición siempre se caracterizó por ese control político…
El tema del control político lo ejercí con mucho rigor y con mucha seriedad, lo que en gran parte explica por qué fui escogido por una encuesta de líderes de opinión durante diez años consecutivos como el mejor senador de Colombia. Voy a seguir haciendo lo mismo que he hecho siempre, adaptado a las nuevas realidades. Y ahora que viene Sergio Fajardo, pues habrá nuevas situaciones. Si estoy en contradicción con el nuevo gobierno, será otra situación. Pero manteniendo principios. Yo no hago política por corrupción, ni por politiquería ni por clientelismo.
MATEO GARCÍA
Subeditor de Política
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